Sculpture collection

Pieces

Creuament (1990)

Creuament (1990)

En la tensión entre estructuras, Arimany ha querido encontrar un símbolo de la tensión que el hombre mantiene con su propio entorno social. Todas sus piezas, en ese sentido, hablan de la dicotomía entre inmovilismo y vitalidad, o entre opresión y libertad, que la persona mantiene con la sociedad, con su familia o incluso consigo misma. Los objetos puros y simples le sirven ante todo para autoanalizarse, aunque sin extraer ninguna interpretación. Son obras abiertas donde los conceptos vitales y los materiales se dan cita para conseguir una dimensión humanista de la obra de arte. En nuestra obra, dos estructuras rígidas se sostienen, a la vez que se inmovilizan y se aprisionan, por lo que de su cruce nace una oposición. Pero también oprimen y someten a la pequeña estructura de piedra, que desempeña un papel equilibrador. Hay un diálogo, en el que el elemento "perdedor es el más natural, el más cálido (entre la piedra y la cerámica, para Arimany la única diferencia es que la primera está cocida por la Naturaleza), pero la artista parece negarse a participar en él. Su intervención se reduce a darles una energía mediante la combinación, no a dominarlos.