Sculpture collection

Pieces

El temporal (1986)

El temporal (1986)

En el contexto de afirmación del arte gallego que se produjo a principios de los años ochenta, Leiro fue una de las figuras que más pronto gozaron del reconocimiento de la crítica especializada. Su propuesta se interpretó en aquel momento como una muestra de fidelidad a los modelos románicos y barrocos de la imaginería gallega que el artista, imbuido por corrientes como la transvanguardia o el neoexpresionismo, trataba de actualizar. Aún existiendo parte de verdad en aquella interpretación, pues Leiro posee una mirada intrínsecamente gallega, lo cierto es que era una forma demasiado cómoda de encarar su trabajo. "El temporal", así planteadas las cosas, podía verse como una cita literal, no exenta de ironía, a una iconografía local. Pero, en su idea del volumen y en su empleo de la fuerza expresiva del lenguaje, harto brutalista, el escultor aportaba modificaciones a ese vínculo antropológico. Por un lado, Leiro resaltaba la organicidad de la madera, de la que no ocultaba sus nudos y su veteado, ni tampoco la huella de su trabajo, siempre con aspecto de inacabado. Por otro, en su tendencia a una movilidad distorsionada, introducía un componente manierista, que alcanzaba incluso a su forma de entender la policromía.