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Estación de Francia

Bienes artísticos del ferrocarril: Estaciones

Impresionante estación caracterizada por una grandiosa marquesina metálica en doble pórtico que cubre las vías y los andenes

Vestíbulo principal de la estación de Francia
  • Inaugurada por Alfonso XIII el 19 de mayo de 1929
  • Eduardo Maristany, marqués de la Argentera, impulsó la construcción de la nueva estación de Barcelona Término o de Francia
  • MZA finaliza la construcción de esta estación a tiempo de la celebración de la Exposición Universal de 1929
  • El edificio de viajeros fue diseñado por el arquitecto madrileño Pedro Muguruza Otaño
  • Catalogada como Bien Cultural de Interés Local por el ayuntamiento de Barcelona
  • Pertenece al acervo cultural de Adif
 

Una de las definiciones que mejor describe el carácter monumental de las estaciones ferroviarias del siglo XIX, incluida también la última de las estaciones de MZA, la estación de Francia, -por la arquitectura de sus fachadas y el alarde técnico de su grandiosa cubierta-, nos la proporciona Mercedes López García en la introducción del libro: “La estación de França: escenario monumental para el tren” de Antonio Armesto, Carlos Martí y José Ramón Pastor: “Las estaciones son las catedrales del siglo XIX tanto por su tamaño e impacto técnico en el campo de la construcción, como por el símbolo monumental de unión entre el progreso y el prestigio de la propia ciudad”.

Concebida desde sus primeros esbozos como el “Monumento”, allá por 1874, -cuando el ayuntamiento de Barcelona cedió los terrenos con la condición de construir una estación monumental-, fue la compañía MZA quien finalmente emprendió el proyecto de construcción de la que hoy conocemos como Estación de Francia, que quiso edificarla a tiempo de la Exposición Universal de 1929 celebrada en Barcelona. Este evento fue crucial para el proyecto definitivo. El 1 de junio de 1915 se presentan ante el administrador de MZA los comisarios de dicha exposición, Joan Pich y Francesc Cambó, así como el director de la misma Sr. Rubió con el propósito de conseguir de MZA garantías de una serie de transformaciones de orden técnico, exigidas por el previsible aumento de tráfico y otras de orden estético, relativas al estado deplorable de la vieja estación de Francia, todo ello con el fin de que la entrada de los visitantes a la ciudad condal empezará con una grata imagen digna de la ciudad y sus acontecimientos. Para MZA lo importante era recabar ayuda de personas influyentes interesadas en la celebración de la Exposición que avalarán la construcción de un proyecto de gran envergadura. 

Actualmente, está estación está catalogada como Bien Cultural de Interés Local por el ayuntamiento de Barcelona, y es por tanto uno de los activos arquitectónicos más notables de la ciudad condal.

Vista de la grandiosa cubierta
  • Vista de la grandiosa cubierta
 

Origen

La primera mención referente a la construcción de esta estación aparece en el proyecto de espacio urbano de la Ciudadela de Barcelona de Josep Fontseré, puesto que por primera vez queda reflejado sobre plano la traza de la nueva gran estación que la compañía de Barcelona a Francia proyecta en 1871 (El anteproyecto de la estación monumental se aprueba por Real Orden de 25 de junio de 1871). Esta traza ya contempla la forma en U y la localización aproximada a la que se adoptó finalmente. Este proyecto fue aprobado por el Ayuntamiento en 1872, aunque no se llega a materializar. En su lugar, proliferan una serie de andenes y demás estructuras destinados al transporte de mercancías, que reducen la dimensión del edificio de viajeros. El testimonio de esa realidad quedó plasmado en un cuadro de Joan Colom Agustí, fechado en 1911, que se encuentra en el Museo de Arte Moderno de Barcelona.

Cuadro “Estació de França” (1911)  de Joan Colom Agustí (La estación aparece como núcleo  de la articulación del sistema ferroviario y mercantil, entre medias del pasado y el mundo industrial de ese momento) Libro: El tren en la pintura española”
  • Cuadro “Estació de França” (1911) de Joan Colom Agustí (La estación aparece como núcleo de la articulación del sistema ferroviario y mercantil, entre medias del pasado y el mundo industrial de ese momento) Libro: El tren en la pintura española”
 

El proyecto definitivo de una estación monumental es aprobado en 1875. Sin embargo, no se concreta porque concurren en ese momento varias circunstancias. Barcelona conecta con el país vecino: la compañía se llama Caminos de Hierro de Barcelona a Francia por Figueres, y porque en 1875 se crea la compañía TBF (Tarragona-Barcelona-Francia), que agrupaba las líneas pioneras de Mataró, Granollers y Molins de Rei. Poco después de 1889, TBF se fusionó con la Compañía del ferrocarril de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), para formar, dentro de ésta, la “red catalana”. El primer administrador designado por MZA después de la fusión fue el ingeniero ferroviario catalán, Eduardo Maristany, marqués de la Argentera, máximo impulsor de la construcción de esta estación. Maristany diseña un nuevo proyecto, en el que la estación vuelve a adoptar la forma de U, con vestíbulo y restaurante en la cabecera, un total de 8 vías cubiertas por una estructura metálica, y un hotel bautizado con el nombre de “Terminus”.

En 1915, el ayuntamiento presenta un anteproyecto que contempla la construcción de una gran estación a dos niveles en el ámbito de la Estación de Francia (no coincidirá con el proyecto final). El enclave adquiere una posición estable y definitiva.

En 1919, MZA definió la planta del edificio y un programa de necesidades futuras. Hasta 1922 no se convocó el concurso para determinar la fachada y el vestíbulo, pues la gran marquesina sería objeto de un concurso posterior fallado en 1924. El concurso fue adjudicado al joven arquitecto madrileño Pedro Muguruza Otaño.

Alfonso XIII inauguró la estación, sin que estuviera terminada, el 19 de mayo de 1929. Fue en septiembre de ese mismo año cuando finalizaron definitivamente los trabajos. Sin embargo, la vía número 12 estuvo lista para la inauguración como carril de recepción de autoridades.

Fachada
  • Fachada
 

Emplazamiento

Gonzalo Garcival en su libro ““Tesoros de España: las estaciones” recupera unas líneas de Josep Pla, -periodista y escritor de la época-, sobre la localización final de la estación de Francia: “El trazado del Barcelona-Mataró fue proyectado y construido prácticamente sobre la orilla del mar. Por eso se llamó, desde muy pronto, el Ferrocarril del Litoral. La estación de arranque del camino de hierro fue levantada en lo que es hoy, -Pla escribe en 1948- apartadero de la Barceloneta. En un punto determinado de ese lugar fue colocado el primer raíl. Luego años después, se hizo arrancar el ferrocarril de Barcelona a Granollers de un solar vecino al anterior. Esa conjunción constituyó el núcleo primitivo, inicial, de lo que hoy es la estación de Francia.”

La actual estación de Francia tiene su emplazamiento en los terrenos que en parte ya ocupaba la antigua estación de Francia, de la compañía Tarragona-Barcelona-Francia (TBF), anexionada en 1889 a la de MZA.

Pintura “Pas a nivel. Estació de França” de Alexandre Coll e Blanch. Esta estación se asienta sobre el solar que ocupó el carril a Mataró. Libro: El tren en la pintura española”
  • Pintura “Pas a nivel. Estació de França” de Alexandre Coll e Blanch. Esta estación se asienta sobre el solar que ocupó el carril a Mataró. Libro: El tren en la pintura española”
 

Denominacio´n

A partir de 1920 la compañía MZA se referirá a la nueva estación como Barcelona Término, puesto que su función principal era en ese momento acoger el tráfico de viajeros de todas sus líneas, tanto de recorridos dentro del territorio español como de los internacionales. Sin embargo, el nombre de Estación de Francia está tan arraigado entre los ciudadanos que tan sólo a nivel interno y de forma oficial se usó la nueva denominación…. Su nombre sugiere y señala el camino hacia Europa. El primer tren especial entre Barcelona y París entrará en servicio el 20 de agosto de 1878.

 

Proyecto de Pedro Muguruza

El trabajo presentado por Pedro Muguruza fue el elegido finalmente para el anteproyecto de la Estación Barcelona-Término (acta de resolución del 15 de febrero de 1923). El edificio construido definitivamente se ajusta a las siguientes dimensiones: la longitud de la fachada a la calle es de 123,82m, y la profundidad por la línea media de la U es de 135 m. La U está formada por la yuxtaposición de las alas norte y sur con el gran vestíbulo. Este monumental espacio de 65,5 por 18,5 m cubierto por tres cúpulas, ofrece tres gigantescas puertas al Paseo de la Aduana protegidas por sendas marquesinas metálicas y es la entrada natural a la estación. La falta de perpendicularidad de las vías y andenes con el Paseo de la Aduana hace aparecer en la planta una figura en forma de cuña llamada “trasvestíbulo” que establece una separación entre el andén de cabecera y el vestíbulo.

Biblioteca Ferroviaria del Museo del Ferrocarril de Madrid-Fundación de los Ferrocarriles Españolas. Aspecto General de la Estación de Barcelona Término Proyecto del arquitecto Pedro Muguruza
  • Biblioteca Ferroviaria del Museo del Ferrocarril de Madrid-Fundación de los Ferrocarriles Españolas. Aspecto General de la Estación de Barcelona Término Proyecto del arquitecto Pedro Muguruza
 

La estructura del ala norte es a base de pilares de hierro que soportan una retícula de jácenas del mismo material. Sobre esta retícula se tiende una losa de hormigón armado de 15 cm de espesor. El ala sur en cambio, se edificó en base a una estructura de pilares, jácenas (vigas maestras) y losas de hormigón armado. El estilo arquitectónico empleado por Muguruza es ecléctico y alusivo al neoclasicismo de Juan de Villanueva. Sin embargo, la complexión general del edificio como la composición de las fachadas y de los espacios interiores es fruto de la sólida formación académica de tradición barroca de Muguruza.

Biblioteca Ferroviaria del Museo del Ferrocarril de Madrid-Fundación de los Ferrocarriles Españolas. Diseño del vestíbulo de la estación de B. Término del arquitecto Pedro Muguruza
  • Biblioteca Ferroviaria del Museo del Ferrocarril de Madrid-Fundación de los Ferrocarriles Españolas. Diseño del vestíbulo de la estación de B. Término del arquitecto Pedro Muguruza
 

Dentro del proyecto de Muguruza, el trasvestíbulo acabara jugando un papel notable. En el capítulo: “La compañía MZA y la estación monumental 1898-1929” del libro ya mencionado de Antonio Armesto, Carlos Martí y José Ramón Pastor, sus autores nos describen la sensación que despierta transitar por este espacio: “El usuario que ingresa en el amplio vestíbulo recibe un cierto impacto sensorial debido a la magnitud del espacio, su agradable iluminación natural y la riqueza y cromatismo de los detalles. Para acceder a los andenes se ve obligado a pasar por un espacio bajo y estrecho, perforando la cuña del trasvestíbulo que hace las veces de un muro de enorme espesor. Al atravesarlo “olvida” por un instante el espacio de donde viene para ir a desembocar en otro verdaderamente grandioso. Esa tríada: dilatación-contracción-expansión, es la que nos hace recordar la experiencia espacial como equivalente al traspaso desde el ambiente reconstruido de una terma o basílica romana a una magnífica catedral gótica…..En el caso de nuestra estación se da una curiosa semejanza entre la planta del edificio y la del Foro de los Severos en Leptis Magan (Libia)”.

 

Información Multimedia

 

Características

Gonzalo Garcival incluye en su libro la valoración especializada que hace el arquitecto José A. Pruneda sobre la estación de Barcelona Francia: “Lo que sí resulta excepcional dentro de la arquitectura ferroviaria que imperaba en nuestro país es el carácter monumental de la estación, no sólo en lo que se refiere a los materiales empleados, sino, sobre todo, a su riqueza espacial. Concebida como una clásica estación en forma de U, su atormentada geometría se resuelve mediante un gran vestíbulo cubierto por tres cúpulas que se traducen al exterior por medio de otras tantas arcadas, perfecta trasposición de los espacios interiores. Desde este punto de vista, es un muy raro ejemplo en España, y uno de los pocos en que el tránsito entre el vestíbulo y la marquesina no es una ruptura brutal del espacio, sino el discurrir casi lógico entre dos áreas”.

Igualmente nos desvela el origen de uno de los elementos constructivos más sobresalientes y complejos de esta estación, la curvatura de la planta: “Una cosa más vino con el ferrocarril Barcelona-Granollers: la curvatura de la planta de la definitiva estación de Francia, originada en el hecho de que su línea, para no topar con la del “tren de Mataró”, justo delante, tuvo que girar a la izquierda antes de enfilar el curso del Besós y el collez de Montcada, salida natural hacia el Noreste.”

La curvatura de la planta
  • La curvatura de la planta
 

La decoración del vestíbulo y del restaurante se debe a los arquitectos barcelonenses Raimón Durán i Reynals y Pelai Martínez, quienes se encargan de dotar a aquellos espacios de una ambientación lujosa y refinada con mármoles y materiales nobles. Las puertas y pasos principales se destacan mediante un frontón que señala el centro de cada una de las tres fachadas interiores del vestíbulo. Las bases de las columnas y las palmetas de los arcos son de bronce. Los capiteles se decoraron finalmente con pan de oro. El pavimento es de mármol de varios colores. Los lucernarios circulares de las cúpulas llevarán artísticas vidrieras y los aparatos de luz en muros y bóvedas contribuirán al buen aspecto del conjunto. El edificio de Caja y Títulos, rematado por una cubierta de vidrio fue ideado por Eduard Perxes. La decoración del conjunto es diseño de Santiago Marco, figura reconocida del Art Decó catalán, que recibió el premio del Ayuntamiento en 1930.

En el ya citado libro “La estación de França: escenario monumental para el tren”, sus autores comentan matices curiosos acerca de la decoración y del uso de esta terminal ferroviaria: “La estación de Francia fue pensada para el uso de plebeyos, pero sobre todo de Reyes, como lo demuestra que los andenes estuvieran comunicados con el aparcamiento, mediante esa versallesca sala de los espejos, adornada con pilastras corintias y techos con artesonado de madera... Era pues la sala de paso para los visitantes ilustres. Y de modo especial para el Rey. Igualmente noble era el restaurante, de estilo pompeyano, con pavimentos de mármol, puertas y ventanas de roble. Grandes espejos, artísticas lámparas y pinturas en los frisos.”

Toperas de la estación
  • Toperas de la estación
 

Marquesina metálica

G.G, resalta en su libro uno de los elementos arquitectónicos más llamativos de esta estación: “También es única en España la no menos monumental marquesina metálica, en doble pórtico que cubre vías y andenes. Adjudicada en 1924 al ingeniero Andreu Montaner Serra, se hizo en los talleres de La Maquinista Terrestre y Marítima –pionera española en la manufactura de material ferroviario-, con 29 metros de altura, 195 metros de longitud y 27.367 metros cuadrados de cobertura. La doble arcada se extiende en curva en casi la mitad de su recorrido; y sus cerchas, que se encuentran en un andén central, están apoyadas sobre rótulas de doble articulación para contrarrestar los cambios técnicos.

E n las bases del concurso de la cubierta ya se especificaba el tipo de armadura y la perfilería de hierro, así como que debía ser de placas onduladas de fibrocemento, dejando amplias franjas acristaladas para entrada de luz. La longitud total de la cubierta es de 195 m, con el primer tramo de 100 m en recto y los restantes en curva. La superficie acristalada para entrada de luz es de unos 4.400 m2. El peso total de la estructura es de 1.459 toneladas. Como precedentes europeos de naves curvadas se hallan la estación de Friedrichstrasse en Berlín y la de York en Inglaterra.

Vista la marquesina
  • Vista la marquesina
 

Rehabilitación integral 1988-1992

En la trayectoria vital de esta terminal hay otra fecha clave ligada a un acontecimiento internacional, y es la del año 1992 cuando finaliza su restauración a tiempo de la celebración de los Juegos Olímpicos en Barcelona. En este momento, la histórica estación recupera el resplandor de su antigua arquitectura, recobra su monumentalidad y se adapta a los nuevos tiempos con las más modernas instalaciones y servicios. Entre los elementos que se modifican figuran las lámparas que colgaban de las claraboyas de las cúpulas, que son eliminadas, y en su lugar se colocan las tres lámparas diseñadas por Antonio Roselló. Estas nuevas lámparas son una reinterpretación de las originales desde las tecnologías actuales de iluminación. El resultado final es que la cúpula pasa a ser la pantalla de una lámpara invertida cuyo soporte es un objeto escultórico que levita en el espacio.

Lámparas diseñadas por Antonio Roselló
  • Lámparas diseñadas por Antonio Roselló
 

El pavimento de mármol se sustituye por otro de terrazo. La estación adquiere mayor funcionalidad. El gran vestíbulo cobra gran protagonismo, al ser paso obligado de los viajeros que llegan a la estación.

Esta esmerada y artesanal rehabilitación obtuvo galardones como el premio Brunel 92 de Arquitectura Ferroviaria y el Bonaplata de Restauración (Museo de la Ciencia, la Técnica y la Arqueología Industrial de Cataluña).

Actualmente esta estación, que cedió gran parte de sus servicios ferroviarios a favor de la nueva terminal de Sants, sigue siendo origen y destino de trenes de larga y media distancia, y también de cercanías.Hasta hace muy poco hacia gala de su nombre y aún de sus vías partía el talgo nocturno Barcelona-París.

Actual suelo de terrazo del vestíbulo
  • Actual suelo de terrazo del vestíbulo
 

Una estación ferroviaria para la posteridad

Mimada por las artes y las letras, esta estación aparece inmortalizada en sonetos, novelas, cuadros, fotografías, anuncios, etc. Una estación ferroviaria para la posteridad.

En el mundo de las letras, la pluma de Carmen Laforet inicia en este espacio ferroviario su premiada novela “Nada”: “Era la primera vez que viajaba sola, pero no estaba asustada; por el contrario, me parecía una aventura agradable y excitante aquella profunda libertad en la noche. La sangre, después del viaje largo y cansado, me empezaba a circular en las piernas entumecidas y con una sonrisa de asombro miraba la gran Estación de Francia” Otros autores como Gironella, Manuel Vázquez Montalbán, Susana March, Luis Romero, Luis Carandell, o Carlos Ruiz Zafón la mencionan también en sus obras. Forma parte de las tramas y de la vida de los personajes: “Julián y Penélope se encontrarían en el tren. No habría espera en el andén para no dar oportunidad a ser vistos. La fuga sería un domingo, al mediodía. Julián acudiría por su cuenta a la estación de Francia. Allí le esperaría Miquel con los billetes y el dinero (…). La estación de Francia estaba desierta, los andenes combados en sables espejados que ardían al amanecer y se hundían en la niebla. Julián se sentó en un banco bajo la bóveda y sacó su libro. La sombra del viento de Carlos Ruíz Zafón.

 

El poeta Eduardo Marquina le dedicó un poema titulado “A la estación de Francia”: “Junto al borde pulido de las vías/ miden los lentos pasos los andenes, /mientras llegan o se van los trenes/-expresos, mixtos, rápidos, tranvías (…)”. Mencionar también que Joan Magarit, arquitecto, catedráticode la Universidad de Barcelona y poeta, es autor del libro: “Estació de França” (1999): “El tren se retrasa cada sábado/oscurecía bajo la estructura del hierro/ y de cristal de la Estación de Francia/con olor a carbón en los andenes/y el mostrador mojado en la cantina”.

Pintores de la talla de Rodríguez-Puig, Ceferino Olivé, Joan Colom Agustí, etc.,dedican sus pinceles a retratar esta imponente estación dejando huella igualmente de su existenciaen la pintura.

Estación de Francia. Amalia Avia Peña Colección Privada (Banco de imágenes de la VEGAP). Libro: El tren en la pintura española”
  • Estación de Francia. Amalia Avia Peña Colección Privada (Banco de imágenes de la VEGAP). Libro: El tren en la pintura española”
 

La expresividad visual de la marquesina en curva de la estación de Francia ha sido plasmada en blanco y negro, todavía en tiempos del vapor, por el reconocido fotógrafo catalán Catalá Roca. 

La publicidad también ha elegido este espacio ferroviario como decorado para anuncios, y spots como “Bollybood” llega a la estación de Barcelona Francia. 

Spots de como “Bollybood” llega a la estación de Barcelona Francia
 

Bibliografía

“La estación de França: escenario monumental para el tren” de Antonio Armesto, Carlos Martí y José Ramón Pastor. 

“Tesoros de España: las estaciones” de Gonzalo Garcival

“El tren en la pintura española” publicado por la dirección de comunicación Renfe

“MZA Historia de sus estaciones” de Mercedes López García. FFE, Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. 1986

“Estaciones ferroviarias y trama urbana” notas sobre la Compañía MZA en Barcelona de Mercedes López García

“Proyecto de estación de ferrocarril para Barcelona” Pedro Muguruza(bocetos)

Cuadro “El pas a nivel (Estació de França 1933) de Alexandre Coll Blanch.

Cuadro “Estació de França” (1911) de Joan Colom Agustí 

Cuadro de Amalia Avia Peña. Colección Privada (Banco de imágenes de la VEGAP)

Biblioteca del Museo del Ferrocarril de Madrid. Fundación de los Ferrocarriles Españoles.

Revista “Líneas del tren” junio de 2006

Dirección de Comunicación de Adif

 

Foto de una rotula en la base de los arcos metálicos que sostienen la cubierta metálica de la estación de Francia
  • Foto de una rotula en la base de los arcos metálicos que sostienen la cubierta metálica de la estación de Francia
 
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