La nueva estación de La Sagrera se ha diseñado para acoger un tránsito superior a los 100 millones de viajeros anuales, que la convertirá en uno de los principales intercambiadores de transporte de Barcelona, al enlazar la alta velocidad ferroviaria con las redes de cercanías, regionales, metro, autobús urbano e interurbano, y taxis, así como con el transporte privado al estar conectada directamente con las principales vías de comunicación.
Esta actuación, esencialmente ferroviaria, se inscribe dentro de un proyecto de mayor calado: el proyecto de soterramiento ferroviario más grande de Europa en la actualidad, con 38 hectáreas de superficie, que permitirá integrar los barrios separados por las vías, a lo largo de casi 4 kilómetros, entre la calle Espronceda y el Nus de la Trinitat, lo que conllevará además una profunda transformación urbanística y de vertebración del territorio en 164 hectáreas, generando nuevas oportunidades de desarrollo económico y de cohesión social.