La construcción de esta nueva infraestructura subterránea en ancho internacional entre las estaciones madrileñas de Chamartín y Puerta de Atocha permitirá articular los grandes ejes ferroviarios de alta velocidad española, al favorecer la conexión directa sin parada entre todas las líneas con origen o destino en la mitad norte peninsular con las que tienen origen o destino en la mitad sur a su paso por Madrid.
Estas líneas de alta velocidad en servicio tienen actualmente como punto de salida o llegada de trenes las estaciones de Chamartín (hacia el norte y noroeste) o Puerta de Atocha (hacia el noreste, sur y levante), sin posibilidad de continuidad salvo transbordo o cambio de ancho, excepto la relación directa desde el sur hacia el noreste a través del by-pass de Atocha Sur, pero sin parada en Madrid.
Con esta conexión en alta velocidad entre las estaciones de Chamartín y Puerta de Atocha se conseguirá que todos los servicios ferroviarios puedan ser pasantes