La finalización de esta infraestructura singular representa un notable avance en el desarrollo de la Línea de Alta Velocidad Madrid-Barcelona-frontera francesa, que permitirá a España integrarse en el año 2012 en la futura red transeuropea de alta velocidad, además de facilitar la integración del ferrocarril en la ciudad del Ter. Ciudad que con la llegada de la alta velocidad se convertirá en la puerta de entrada a Europa.
Esta obra de singular complejidad constructiva ha requerido de una preparación minuciosa en el tiempo, de hecho durante más de cuatro años se han realizado estudios previos muy exhaustivos a las obras de estos túneles, cuyos resultados determinaron que el método más adecuado para su construcción era el empleo de una tuneladora de tipo EPB, en casi todo su recorrido, excepto en la zona más cercana a la estación de Girona, donde se decidió aplicar el sistema de excavación entre pantallas. Este tipo de tuneladoras Earth Presure Balanced, o Escudo de Presión de Tierras se caracterizan por la facultad que tiene de colocar dovelas (piezas que encajadas entre sí forman la estructura circular de hormigón del túnel) según va avanzando