Esta infraestructura se ha erigido en la principal protagonista de las obras de la línea de alta velocidad Barcelona-Figueres-frontera francesa por su complejidad técnica, por las dificultades de su construcción, y por su trascendencia. La finalización de esta infraestructura esencial permitirá avanzar en la ejecución de la Línea de Alta Velocidad y alcanzar nuevas metas en su camino hacia Europa. Favorecerá la puesta en servicio de la línea para el año 2012 y con ello la apertura de la primera conexión directa de alta velocidad con Francia.
Asimismo, este túnel posibilitará el establecimiento de una línea pasante por el centro de Barcelona con dos estaciones: Barcelona Sants y la futura de La Sagrera, y favorecerá con ello la reordenación de los servicios ferroviarios de la ciudad condal.
Esta obra de especial complejidad constructiva por tratarse de un túnel urbano, cuyo trazado discurre cercano a edificios emblemáticos de la ciudad, ha requerido de una preparación rigurosa y pormenorizada. Se han llevado a cabo exhaustivos estudios técnicos en los que se ha contado con la participación de ingenierías y especialistas de reconocida experiencia en conocimiento del terreno y de estructuras, así como de expertos de organismos independientes. En los resultados de dichos estudios se definieron todos los detalles de la obra: los tramos perforados con tuneladora, los ejecutados entre pantallas, las dimensiones del túnel, los pozos principales, un amplio análisis ambiental y patrimonial, etc.
Y después de más de una década de preparativos, el proyecto del Túnel Sants-La Sagrera se ha convertido en toda una realidad, gracias al máximo consenso institucional, a la definición completa del proyecto tras concienzudos estudios, y a la óptima ejecución del mismo desde la máxima exigencia