Colección de esculturas

Obras

80882 (1988)

80882 (1988)

A finales de los años 80, Txomin Badiola pugnaba por mantenerse fiel a la modernidad a la vez que trataba de entablar un diálogo con los escasos aspectos de la posmodernidad a los que encontraba sentido. La modernidad, era para él una forma de seguir manteniendo subyacente en su trabajo un compromiso ético y estético, que le mantenía unido a una tradición local específica, cultural e históricamente hablando, y, al mismo tiempo, con lo mejor del legado de los constructivistas, los suprematistas, o Brancusi, por citar algunos nombres. "La memoria en la escultura", señalaba Badiola, "es una memoria más del arte que en la pintura". En ese territorio moral en el que luchaba por mantenerse, Beuys y Oteiza (de cuya gran exposición antológica Badiola había sido comisario) se habían convertido en personajes paradigmáticos, más por sus opiniones y actitudes que por sus trabajos, aún cuando todavía hoy en las instalaciones de Badiola hay quien sigue viendo un desarrollo de la "caja" de Oteiza, en el que al fin dicho espacio empieza a habitarse para dejar de ser "caja" y convertirse en "casa".