Colección de esculturas

Obras

Natura Morta (1984)

Natura Morta (1984)

En los años ochenta, en la pintura de Víctor Mira estuvo presente la representación de una "Naturaleza Muerta" que mantuvo hasta considerar, como acostumbra, que estaba agotada por el momento. Con esa violencia de su pincelada, que responde a la de su pensamiento, Mira volvía una y otra vez a la presencia de una calavera sobre un plato o sobre una mesa, que a menudo se estiraba, como hecha de un material dúctil y blando, y se prolongaba en el espacio, lo que recuerda los relojes dalinianos. "Niego", escribía en uno de sus excelentes textos, "que en mí exista vida alguna y me horroriza no estar muerto y tener que sentir la repugnante vida latir en mí como un animal antiguo". Esa mirada indiferente sobre la muerte (en un lienzo de 1983 explícitamente asociada a una España con la que mantiene una relación de amor/odio) está por igual relacionada con la tradición de la "vanitas" en la pintura española (Valdés Leal a la cabeza), con el neoexpresionismo alemán (cuya eclosión Mira vivió de cerca en Heidelberg y en Munich) y con una visión, religiosa y profana a la vez, que tuvo en Luis Buñuel uno de sus mejores adalides.