Colección de esculturas

Obras

Torso gitano (1910)

Torso gitano (1910)

A principios del siglo XX, algunos escultores españoles tratan de romper con la hegemonía de un academicismo obsoleto, ajeno al devenir del medio fuera de nuestras fronteras, al tiempo que luchan por insertar ese proceso renovador en el contexto de una tradición que consideran que ha sido traicionada, mucho más que en el descubrimiento de una nueva tendencia. Modelada tres años antes para optar una plaza de pensionado en la Academia de Bellas Artes en Roma, que no consigue, el escultor hace todo un alarde de superación del concepto provinciano imperante de realismo mediante la recreación de toda la tensión muscular que preside ese torso sensual, como si buscase la esencia del ritmo, o de la música, a través de un naturalismo casi arquitectónico. Piezas como ésta le valieron los sobrenombres de "el escultor de la raza" o "el cincelador de Castilla" por el alto de grado de representación simbólica e idealizada que adquiría su acentuado y equilibrado verismo a la hora de plasmar una belleza que pretendía ser tan moderna como nuestra.